Asumimos nuestra responsabilidad
Acuerdo comunitario antes de la primera obra. Agua producida, no extraída. Energía del sol.
Cinco compromisos que antes no existían
Sin piscinas de evaporación
Nuestro proceso no depende de reconstruir las piscinas que ya fracasaron en el salar.
Sin combustibles
100 % solar, fuera de la red. Sin diésel, sin gas, sin red eléctrica.
Agua propia
La planta produce su agua a partir de la salmuera. El excedente se entrega a la comunidad.
El 15 % se queda en Potosí
De las utilidades privadas, reinvertido en el departamento. No pasa por el Tesoro General de la Nación.
Acuerdo antes de construir
Acuerdo comunitario en asamblea con Río Grande y CUPCONL antes de la primera obra.
Producida a partir de la salmuera, no extraída del territorio
El agua contenida en la salmuera es suficiente para la producción. No se requiere agua de proceso adicional ni se extrae agua dulce del territorio. Lo que el proceso recupera por encima de sus propias necesidades se pone a disposición de las comunidades vecinas.
200.000 litros por día de agua potable para Río Grande, garantizados y gratuitos mientras la planta produzca. Del orden de 3.150 m³/día siguen disponibles incluso en el escenario pesimista, con un punto de abastecimiento en la planta abierto a las 53 comunidades del territorio.
Calidad según la norma boliviana NB 512, con análisis mensual de un laboratorio independiente y resultados publicados en la comunidad. Treinta días de almacenamiento en el sitio: si la planta se detiene, el suministro continúa mediante carros cisterna. Al cierre, el reservorio, la planta de tratamiento y la red de distribución pasan a propiedad comunal.

La misma producción, tres enfoques
Escaladas a la misma producción de 80.000 t/año, esas intensidades equivalen a 6,8 y 22,9 Mm³ por año frente a cero. Agua dulce según los anexos técnicos de los contratos vigentes (Red de Protección Ambiental / ANA 02-2025; CEDIB 04-2025). Salmuera excluida.

Una planta que no quema nada
Toda la energía viene del sol del Altiplano. Un campo fotovoltaico con almacenamiento en baterías cubre la carga eléctrica; un campo solar térmico con almacenamiento en sales fundidas aporta el calor de proceso. La planta está diseñada fuera de la red: sin diésel, sin gas, sin calderas y sin depender de un suministro regional que de todos modos no podría sostenerla.
El magnesio y la sal se devuelven de forma responsable al salar. No hay piscinas de evaporación ni diques de colas, de modo que no queda nada que deba mantenerse una vez que la planta se detenga.
Cuatro canales separados
Ninguno se descuenta de otro. El 51 % del Estado, los impuestos y las regalías corresponden a Bolivia íntegra y separadamente; todo lo que sigue sale del 49 % privado.
51 % de participación
Además de impuestos y regalías. El socio privado aporta el 100 % del capital; Bolivia no aporta recursos.
≈ US$40,5 M por año
El 15 % de las utilidades de los socios privados, reinvertido en el departamento: unos US$1.800 millones a lo largo del proyecto, ≈US$47 por potosino al año, en 41 municipios y la AIOC Jatun Ayllu Yura.
≈ US$5,7 M por año
Al territorio titulado, por dos canales, para sus 53 comunidades, con la asignación decidida por CUPCONL en asamblea.
≈ US$2,95 M por año
Por impacto y uso del suelo, pagado mensualmente mientras la planta produzca, más el suministro de agua y un canon superficiario de US$250.000.
702 empleos permanentes en operación
390 en operación en régimen de cuatro turnos, 187 en mantenimiento mecánico, eléctrico e instrumentación, y 125 en metalurgia, control de calidad, seguridad y salud, laboratorio y administración, además del empleo generado durante la construcción.
Contratación prioritaria para Río Grande y Nor Lípez, con capacitación financiada por el proyecto y un fondo departamental de capacitación para que sean potosinos quienes ocupen estos puestos. Rotación de unos doce ciclos al año, con transporte a Uyuni y Oruro.


Potosí decide
Ninguna obra empieza sin un acta de asamblea de la comunidad de Río Grande y una resolución de asamblea de CUPCONL. Asambleas, no firmas. Todo el proceso se desarrolla en español, quechua y aymara.
Las comunidades proponen, priorizan y votan qué financia el fondo —postas de salud, escuelas, agua y riego, caminos rurales y electrificación— a través de Decidimos, una aplicación abierta a cada comunario desde cualquier celular. Solo puede votar quien figura en el padrón de su comunidad: la app guarda un hash con sal, nunca nombres. El voto es secreto por diseño, las cuentas son abiertas y por la app no circula dinero.
ProponerAsignarVotarPublicarRendir cuentas
Decidimos es operada en terreno por CUPCONL, cuya secretaría registra al facilitador de cada comunidad, carga los padrones y acompaña las asambleas: la app registra lo que decide una asamblea, nunca decide por ella. Cada boliviano asignado, contratado y ejecutado se publica en un portal público, hasta el nivel de factura, con auditoría independiente anual.
Los monitores ambientales comunitarios, pagados por el proyecto, tienen acceso al sitio y sus datos son públicos. Si el proyecto cambia de manos, los compromisos se transfieren íntegramente.
Lo que queda cuando terminamos
La tierra vuelve
Desmantelamiento y remediación completos del sitio, a cargo de la empresa.
Garantizado desde el primer año
Un fondo de cierre constituido y depositado desde el inicio, exigible incluso si la empresa ya no existe.
La infraestructura se queda
Sistema de agua, reservorio, red de distribución, caminos y edificaciones pasan a propiedad de Río Grande.
Sin pasivos ambientales
Sin piscinas abandonadas. Sin diques de colas. Sin equipos oxidándose en el salar.
Cifras del modelo tecnoeconómico del proyecto, con un precio supuesto de US$15.000 por tonelada de carbonato de litio.